Cada hermano es un regalo, un don de Dios para la orden, para la fraternidad y para la Iglesia. Y en especial cuando es un siervo fiel del Señor que le lleva a todos los pueblos.
Así el 21 de junio estuvimos de fiesta celebrando un año más de vida sacerdotal de nuestro hermano fray Efraín López Santos. Toda la fraternidad se unió a su fiesta y a su alegría.
Que Dios le de fortaleza para seguirlo sirviendo como hasta ahora lo ha hecho y poder seguir dándolo todo por el Reino de Dios.
Paz y Bien.
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