05 marzo 2012

¿Ahora el rock es cristiano?

(Por fray Edwin Rosales)

Quiero dar mis antecedentes para de dirigirme, con mucho respeto y amor de hermano, a quienes escuchan cierto tipo de música -con el supuesto de “Cristiana”- porque en el titulo escribo -el rock- y seria bastante desagradable que se me tachara de anti-rockero, pues me considero todo lo contrario.  Por muchos años no existió nada que amara tanto como la música rock.  Crecí con cinco hermanos. Todos escuchaban rock, en especial recuerdo a uno, con las crines largas, el sonido de su batería por las noches, y su amada guitarra firmada por Álvaro Aguilar. El rock fue mi vida y lo defendí con un orgullo incontenible, como el día en que escuche burlas por mi camiseta de Nirvana en el colegio, lejos de sentirme mal o de cohibirme, me llene de orgullo y al siguiente día regrese con  la misma camiseta, en ella los ojos de Curt decían “no me interesa lo que piensen”.  Para mi no solo fue música, era una convicción.

Hoy podemos escuchar canciones “Cristianas” en una variedad de géneros musicales; rock, salsa, ranchera, norteña y hasta la ironía de las ironías reguetón.  Pero yo me pregunto ¿si podemos atrevernos a darle el nombre de cristiana? y mas aun el nombre de “alabanza” que tan comúnmente se utiliza en denominaciones no católicas y que muchos católicos han adoptado con una facilidad cuestionanté.

¿Será esta música una alabanza a Dios?

Si para ti como para mi Dios es la fuente del amor y como dice Juan: Dios es amor, no seria lógico que quieras alabarle con algo que amas  –con música que amas-.
  
Lo que cada uno de nosotros ama sigue siendo algo subjetivo, aunque algunos afirmen que se puede definir objetivamente.  Ya que esto seria una larga discusión, quiero apoyarme en lo que dicen los amantes de la naturaleza,  respecto al verdadero amor a la misma y su  belleza.

El amor a la naturaleza dicen: no reside en ver y comparar, esta montaña es más bella que esta otra, o aquel rio es más bonito que esta llanura.  Esto seria una lectura vulgar de la naturaleza, no amor.  Un amante de la naturaleza es el que estando en un espacio natural, es capaz de respirar profundo y preguntarse ¿Qué me hace sentir este lugar?  Así ningún paisaje será mas bonito que otro, calificando con la simple vista, se podrá apreciar el lugar por los sentimientos que despierta.  Un paisaje te hará sentir en paz, otro te llenara de nostalgia, y quizás todos te inclinen a la oración.  Así podrás amar la naturaleza y no querrás cambiarle nada, solo querrás contemplarla.

He de notar que los amantes de la naturaleza que definen así su amor por ella, anteponen los sentimientos a la visión superficial, así que quisiera plantear la siguiente afirmación: un verdadero amante de la música la aprecia mas por los sentimientos que despierta en el, que por cualquier otra razón.

Aquí nos encontramos con el punto que quiero tocar, y es que: no se puede simplemente cambiar la letra de las canciones dejándole el mismo ritmo y las mismas notas y pretender que por eso ya es cristiana. Hace unas semanas escuche un grupo de rock “Cristiano”, El vocalista grito con gran seguridad “sabemos que el rock es escandaloso pero queremos demostrar que no necesitamos drogas ni alcohol para pasarla bien”.

Unos días después me coloque los auriculares y escuche mucha de la música de mis viejos tiempos, no puedo negar que los recuerdos y las emociones desfilaron a través de mí.  Difícilmente creo que alguien que en verdad ama la música, se atreva a negar que al escuchar una canción incluso en un idioma que no comprende y cerrar los ojos, siente toda una miscelánea  de emociones.

¿Qué pasa si le quitamos la letra a las canciones o se la cambiamos? ¿Cambiara también esa miscelánea de emociones y porque en este concierto de rock “Cristiano”, los jóvenes saltaban igual que en un concierto de Metallica?

Cambiar la letra de una canción y mantener todo los demás, cuando esto “de más” es en su esencia lo que determina las emociones que despierta en nosotros, es querer cambiar lo inmediatamente aparente y dejar el fondo -lo esencial-  sin cambio alguno.  Lo que esto representa para un cristiano es el punto de reflexión sugerido. Porque el Auto engaño no es una actitud  Cristiana.

Tengamos cuidado con los mensajes repetitivos en las canciones, la decepción, sexo, fiesta, depresión, y demás porque se graban, pero no creamos ingenuamente, que cambiándole la letra se convierten en “música Cristiana” porque estoy convencido, que este tipo de música no genera sentimientos de comprensión amor y unidad. Y mucho menos que el reguetòn te invite a la oración, tanto como al baile.

Esta invitación a la oración la hacen muchas canciones que no se denominan cristianas pero son hechas con amor. Y sobre todo la música que si es cristiana, hecha con el único fin de hablar con Dios, con toda el alma, con todo el corazón y con todas las fuerzas.  Búscala, escúchala y has oración con ella.

Que Dios te bendiga.